Un Estruendo A Veces Se Convierte En Sonata
Cuanto daría yo por ser aurora
A ti que me haces ser ocaso
A ti que sollozante llevé al cielo
Y me dejó caer desde sus brazos.
Te amé tanto que mi amor quedo sin vida
¿Cuántos siglos han pasado?, quizá una hora, tal vez dos años
Pero hoy mis lágrimas le han dado nombre a esta agonía
Se llamará igual a ti para no olvidarlo.
A veces sueño y solo veo
Que caen las sombras ante tu mirada
Sonríe cuando tenga miedo
Yo sonreiré aunque me hagas falta.
Todavía estas conmigo, querida amada
Aun te siento levitando entre mis sueños
Apenas hoy comprendí que no fui nada…
Hasta el día que probé uno de tus besos.
Angel Valium